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Henry Segarra Santos.
 

“Gladys, muero sin ser libre, esto es para hombre, donde hay lucha hay sacrificio y la muerte es cosa corriente”, mensaje escrito por Henry a su compañera en las paredes de la fortaleza Beller, en Dajabón.


SANTO DOMINGO, REPUBLICA DOMINICANA. Henry Segarra Santos, (El Pequeño) nació en Quinigua Santiago, el 4 de julio de 1944, siendo un niño, vino con su padre a vivir a la capital, cuando los valientes fundadores del MPD llegaron al país en junio de 1960. El Chiquito se integró a la lucha en contra del régimen oprobioso de Trujillo.

Cumpliendo labores políticas organizando el trabajo campesino, a través de los Comités de Recuperación de Tierra, como parte de la política de la organización de Lo mejor al campo. El 25 de julio del año 1969, a eso de las 2:30 de la tarde en la esquina comprendida entre las calles  Beller y Sánchez, una patrulla compuesta por militares fue apresado este valioso Y sagas compañero, miembro del comité central del MPD.

Henry en poco tiempo logró ganarse la confianza de los sectores más humildes de Dajabón, organizando sus luchas reivindicativas y estableciendo importantes base de apoyo del MPD en la provincia. Por su trabajo político se constituyó en un objetivo de los asesinos que sembraron el terror y llenaron de sangre generosa las ciudades durante los primeros 12 años de la dictadura balaguerista,

De acuerdo con los testimonios su detención fue dirigida por el propio comandante militar de la provincia el coronel José Demetrio Almonte Mayer,  uno de los militares más sanguinarios al servicio de Balaguer.

No valió el reclamo del MPD y de personalidades para que el gobierno de Balaguer aclarara la desaparición del dirigente emepedeísta, apresado y desaparecido luego de su apresamiento en la región Noroeste.

Henry Segarra escribió una frase en las paredes de una solitaria de la Fortaleza Beler que decía: “Gladys, muero sin ser libre, esto es para hombre, donde hay lucha hay sacrificio y la muerte es cosa corriente”. 

Henry Segarra Santos nació en la entonces sección rural de Quinigua, en el municipio de Santiago de Los Caballeros, el día 4 de julio del 1944. Por su estatura baja, el camarada Otto lo bautizó como “El Chiquito), pero en todas las vertientes de la lucha revolucionaria era un enorme gigante, probado en numerosas batallas políticas y militares, organizativas de formación, etcétera. También se hizo llamar Santiago en homenaje al asesinado camarada Santiago Carrasco Féliz, dirigente del Comité Revolucionario Militar Constitucionalista (COREMICÓN).

Henry Segarra se integró al M.P.D. antes de cumplir los 16 años de edad. Un grupo de fundadores del partido acababa de llegar a República Dominicana. El jovencito fue atraído por la bravura y la historia del combatiente de la revolución cubana Andrés Marcelino Ramos Peguero (Dominico, para los comandantes cubanos). Admiraba la capacidad política y la experiencia del fundador, y entonces Secretario General del M.P.D., Máximo López Molina Los altavoces del partido desplegaban para los barrios obreros y pobres de la zona donde estaba instalado en la hoy Avenida Duarte, lecturas de las obras sobre la moral y el papel de la juventud comprometida, escritas por el argentino José Ingenieros.

Ese jovencito combatió con bravura de leyenda frente al grupo paramilitar trujillista denominado “Paleros de Balá”, dirigido por un detritus social lla­mado José Jiménez, que en 1969 al fin fue ubicado y pagó con su asquerosa vida tantas tropelías y asesinatos cometidos en la Era de su “jefe”.

Henry fue un destacado dirigente de la Unión de Estudiantes Revolucionarios (UER), organización orientada por toda la izquierda existente entonces. Se recuerda que al estallar la Guerra de Abril de 1965, este muchacho de 20 años de edad bajó a la zona de combate desde la parte Norte de la Capital coman­dando cientos de manifestantes que se integraron a los combates. Al salir de la guerra, fue enviado a trabajar en la zona rural, alternándose en diferentes regiones. Se convirtió en un recio cuadro rural.

Sus viejos compañeros lo recuerdan lleno de emoción ante cada triunfo del trabajo en la organización de los campesinos.  Rebosaba de entusiasmo y de compromiso ante el éxito de un gran encuentro de dirigentes campesinos convocado con la orientación del MPD, realizado en una finca de Santiago, en junio de 1969, y a la cual asistieron decenas de representantes de las regiones Norte, Noroeste y Noreste del país.

Henry se encontraba realizando su trabajo en la zona fronteriza con Haití, en las localidades de El Pino, Carbonera, El Copey, Cañongo, Santiago de La Cruz y otros lugares de la provincia Dajabón. Fue delatado por un espía llamado Rafaelito Belliard. Fue apresado el día 25 de julio de 1969, por la policía y un viejo exmilitar trujillista apodado Chicho Ventura. Llevado a la Fortaleza Beler, donde el comandante de la misma, coronel Demetrio Almonte Máyer lo introdujo en una celda solitaria, lo torturó, lo asesinó y desapareció su cadáver.

Su compañera Gladys Gutiérrez encontró en una celda un letrero escrito por Henry que decía: “Gladys, muero sin ser libre; sabes por qué muero. Donde hay lucha, hay sacrificio, y la muerte es cosa corriente”.

Nunca se supo dónde lanzaron su cadáver. El perverso genocida presidente Joaquín Balaguer dijo entonces de manera cínica que: “Ese joven cruzó la frontera y se encuentra en Haití”.

A 50 años de su desaparición física, su ejemplo permanece en el pueblo dominicano y en la militancia de nuestro glorioso Movimiento Popular Dominicano (MPD).

El camarada Henry siempre será recordado como un ejemplo a seguir por los hombres y mujeres de nuestra organización y los dominicanos que aman la libertad y la democracia.

Biografía extraída del periódico impreso “Libertad”.

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